Odile Fernández: “La suplementación en la alimentación es muy útil, pero hay que informarse bien”
Un información rica en valores
La doctora Odile Fernández ha compartido con Gatrópolis algunas cuestiones tratadas en su nuevo libro, El poder de la suplementación, publicado por Planeta. Se trata de “una guía práctica para integrar los complementos alimenticios en tu rutina y potenciar tu salud”. Apoyada en su propia experiencia personal, la autora de esta obra nos ofrece una información sumamente rica en valores.
Para ubicar a los lectores de Gatrópolis, ¿nos puedes hablar de manera somera de tu trayectoria vital y literaria, ambas muy unidas?
Soy médica de familia y madre de tres hijos. Y en 2010, con 32 años, con un niño de 3 añitos, me diagnosticaron un cáncer de ovario metastásico, que como puedes imaginar, te cambia la vida. Cuando eres joven, tienes un niño pequeño y te dicen que tienes un cáncer, que te vas a morir, tu mundo se pone patas arriba. Y en ese momento dejé de ser médico y pensé qué podía hacer como paciente para ayudar a que esa quimio, en vez de ser paliativa, fuera curativa. Y ahí empecé la investigación sobre hábitos saludables. Cambié junto al tratamiento convencional; en mi caso fue quimiocirugía. Modifiqué la alimentación, el ejercicio, tomar el sol, la gestión emocional. La enfermedad desapareció, después de la metástasis pensé que podía ayudar mucho más a los demás, hablando de prevención, ayudando en los tratamientos, que es la consulta de atención primaria, donde ahora como están las cosas, te puedes imaginar. Por eso, desde hace 15 años, me dedico más a la divulgación sobre hábitos saludables. Y estamos aquí con un nuevo libro sobre los buenos hábitos.
Lo importante que es la ciencia…; una vez más, el valor que posee tener los conocimientos a nuestra mano, porque a lo mejor si tú no hubieses tenido esa capacidad, no hubiese terminado tan bien.
Claro. Y si no hubiese tenido cáncer no me hubiera dedicado a esto. También la vida algunas veces te sorprende; en principio, cuando me dijeron que tenía cáncer era como, madre mía, lo peor que me podría haber pasado, pero ahora pienso, pues mira, me ha ayudado a mí y yo puedo estar ayudando mucho a otras personas.
Fotografía de Patricia del Zapatero
Durante años ha estado bastante denostada la suplementación. Muchos médicos negaban su importancia
Odile Fernández, autora de 'El poder de la suplementación'
En este libro hablas de la suplementación, tan desconocida y demonizada como está muchas veces, ¿no?
Bueno, es un mundo que ahora está creciendo mucho. Creo que cada vez hay más suplementos disponibles. Durante años ha estado bastante denostada la suplementación. Muchos médicos negaban su importancia, pero es verdad que cada vez hay más estudios que están avalando el poder que puede tener la suplementación para mejorar el estado de bienestar. La prevención; incluso durante el tratamiento de algunas enfermedades, la suplementación puede ser un músculo, sobre todo en el enfermo oncológico.
Entonces es verdad que durante años se ha visto algo así como de hierbas, cosas así digamos, y ahora vemos que no, que debería ser un complemento más. ¿Cuál es el problema? Que todavía los médicos no tienen tiempo y muchas veces no tienen la formación suficiente. Por eso creía que el libro podía ser importante para poner una guía práctica sencilla y decir que hay cosas que sí valen; hay cosas que no se ha demostrado que sirven para nada, vamos a empezar con los cimientos, con esos suplementos que realmente pueden ayudarnos y vamos a dejar el suplemento muy especializado para cosas muy concretas.
Me ha gustado mucho también esa parte en la que expones casos que obviamente por protección de datos no se explicitan. Pero sí cómo se pueden ver el cambio y la mejoría, ¿verdad?
Claro, es una de las ideas por las que surge el libro; es por eso mismo, por esos casos prácticos. Yo no paso consulta como tal, pero sí me escribe la gente, y me preguntaba muchísimo sobre qué puedo hacer, qué suplemento me tomo si estoy más cansada, qué suplemento me tomo si tengo cáncer, qué puedo hacer. Y recomiendo algunos suplementos y hábitos; pero que no se nos olvide que la base siempre está en el hábito. Con cosas sencillas de instalar podemos mejorar mucho nuestro bienestar. Eso fue lo que me inspiró a escribir el libro.
Fotografía de Patricia del Zapatero
Durante el tratamiento de algunas enfermedades, la suplementación puede ser un músculo, sobre todo en el enfermo oncológico
Odile Fernández, autora de 'El poder de la suplementación'
Hay cosas importantes a las que no les echamos mucha cuenta; es como ese ciclo vital que tenemos todas las personas, y cómo para cada momento puede haber una suplementación que nos ayude a sentirnos mejor. Y en el libro lo expones muy bien.
Claro, porque es que muchas veces nos suplementamos con una cosa porque se lo has visto al influencer del Instagram o al del TikTok, o porque tu vecina se lo toma o porque el monitor del gimnasio te lo dice, y no es verdad; no todo vale. Si estás en menopausia, con la bajada de estrógenos necesitarás unos suplementos que serán diferentes a los de un deportista o una persona súper estresada, o un niño que está creciendo. Por eso, saber también elegir según el momento de la vida en el que éste es fundamental, aunque hay varios suplementos que prácticamente son universales como es el Omega 3, la vitamina D y el magnesio.
Me ha llamado la atención, sobre todo, esa parte dedicada a los niños, porque es verdad que yo por lo menos, cuando estudiaba, ni me imaginaba lo que era la suplementación.
Los niños, en teoría, no deberían necesitar suplementación. ¿Qué está pasando con los niños a día de hoy? Pues que si nosotros estamos ya desalineados con nuestra naturaleza, los niños cada vez comen peor, porque son los que más azúcar consumen. En ese autoprocesado ni hay vitaminas, ni hay minerales; hay frutas, aceite de mala calidad y aditivos. Esos niños, que cada vez se mueven menos, que corren el riesgo de padecer obesidad infantil, a los que no les da el sol, que cada vez duermen menos porque les damos los móviles, la tablet, la play, la no sé qué, no sé cuánto…
Esos niños que van a enfermar porque tienen muchos déficits ya desde pequeñitos. Por eso la suplementación en niños empieza a ser también muy importante. Los niños deberían tener unos buenos hábitos, pero para eso tenemos que sembrar los padres. Y esa es una de las cosas que a mí me preocupa mucho; esos niños van a ser adultos enfermos desde muy jóvenes.
Fotografía de Patricia del Zapatero
Como hemos comentado, pues se habla de ciclos vitales, de casos concretos, es verdad que a mí me ha abrumado un poco tanta información. Al final en el libro se habla de que suplementar mal puede ser también negativo, pero con tanta variedad, hay veces que cuesta un poco decidirse, ¿no?
Sí, por eso te decía que yo lo he intentado. La idea es que nos quedemos con cosas que son súper básicas para todo. Si tú sientes que tienes falta de energía, de vitalidad, que te cuesta concentrarte, que si no duermes, vamos a empezar con lo más básico que va a hacer que tu cuerpo funcione bien. Por eso te decía que con quedarme con Omega 3, con vitamina de magnesio, es lo más importante. Porque el problema es que el abanico es tan amplio que algunas veces nos abrumamos con tantos suplementos nuevos como van saliendo.
Prácticamente no hay estudios como para decir, “vamos a pensárnoslo un poco porque quizás esto ahora que se ha puesto de moda, dentro de un año no sirve para nada”. Por eso creo que lo importante es tener la formación, y la información, y luego empezar por los cimientos, no por el tejado.
Para terminar, me gustaría que enviaras algún tipo de mensaje a las personas que no saben lo que es la suplementación, o que quizás le tienen un poco de recelo.
La suplementación, por nuestro estilo de vida actual, donde comemos mal, no dormimos, no tomamos el sol y estamos tan estresados, es necesaria no porque sea una moda, sino porque no estamos teniendo los nutrientes que necesitamos para funcionar bien. Entonces, no es una moda, es algo que puede ser necesario y, además, la ciencia dice que utilizada de manera inteligente, las dosis óptimas pueden ser una herramienta más para ganar salud, incluso en enfermedades como el cáncer. La suplementación es muy útil, pero hay que informarse. Bien llevada, nos ayuda en el camino hacia el bienestar.


