Máximo Huerta: “Hay un momento en la vida en el que toca coleccionar recuerdos para cuando ya no esté tu ser querido”
'Mamá está dormida'
Tras sus gafas ofrece la imagen del niño más inteligente de la clase. Con una mirada sincera, limpia, profunda, que complementa con una sonrisa pícara, pero honesta. Máximo Huerta ha publicado recientemente su última novela, Mamá está dormida (Planeta); un viaje emocional basado en su propia experiencia con su madre, aunque no autobiográfico. Es la relación de un hijo único con su progenitora, quien poco a poco va perdiendo la lucidez. La novela es un épico poema de amor, fidelidad y entrega. Todo ello trufado con ese humor tan necesario en la vida, incluso en los malos momentos.
Para empezar, felicidades por el libro…
Gracias (sonrisa). Estoy muy contento, va muy bien.
Me acerqué al libro con mucho respeto, pero también con mucha curiosidad por lo que tenías que contar, por su temática. Y me ha sorprendido bastante por ese viaje que inicia el protagonista de la novela con su madre.
Es que la historia es tremenda…
Me ha gustado mucho el tema de ser una historia vivida en la carretera.
Sí, este libro podría ser totalmente una película, una roadmovie, porque podría ser la actriz y el actor viajando en autocaravana. Es muy cinematográfico este libro. Posiblemente sea el más cinematográfico que he escrito.
¿Tenías claro que querías darle esa perspectiva?
Sí, quería que fuera un viaje hacia el corazón, hacia el alma y hacia el norte de España en busca de esa solución. Saber si existe o no existe el hijo al que ella busca, o si ha existido alguna vez. Es un libro que viaja hacia el interior y también hacia el exterior, hacia los destinos de las montañas a los que viajan ellos.
Fotografía de Patandi
Es este libro el de una generación de mujeres que ya desaparecen
Máximo Huerta, autor de 'Mamá está dormida'
Sí, además son tres personajes muy peculiares, porque la perrita también cuenta.
También es un personaje más, sí. Mucha gente se confundirá y creerá que somos yo, mi madre y la perra, pero básicamente he utilizado la realidad como inspiración. Pero es que los perros son fundamentales para las personas; y como personaje lo es en la novela. Porque los perros son cuidadores. Y les da igual que se les haya ido la cabeza, que tengan Alzheimer, que estén cansadas. El perro se entrega totalmente.
Y la novela va de los cuidadores de las personas mayores, ¿verdad?
Eso es. Como te comentaba, al final, la novela tiene como temática relevante la de los cuidados, y sobre todo la de los recuerdos. Porque esa persona que cuida está recordando a la otra persona como era.
Es importante también el cuidado de los propios recuerdos.
Claro, ella no lo recordará a él. Las personas que olvidan no recuerdan. Lo que quedará será el recuerdo de él, no el de la madre, que no le reconoce, pero él sí. Y entonces es esa obligación de los recuerdos, de la memoria. Este libro es, sobre todo, una búsqueda de aquellos recuerdos que se han perdido, los misterios que guardan los padres, los secretos que nunca se han dicho, todo eso que siempre se ha quedado, que se queda cada uno como tesoro de sí mismo. Que me parece el gran tesoro de cada uno en la memoria.
Fotografía de Patandi
Cuando uno empieza a cuidar a un ser querido comienza a despedirse
Máximo Huerta, autor de 'Mamá está dormida'
No vamos a hacer spoiler, pero quería preguntarte, ¿es a la fe a lo que nos aferramos cuando pasamos por momentos como estos?
La fe aparece incluso a veces de manera simpática, cuando ella quiere que Dios sea una mujer; esa parte me encanta. Cuando ella le dice, “por favor, yo no quiero que sea un hombre, que me está viendo”. Es la fe como “Dios y sus cosas”, como apoyo a la vida. A veces de manera simpática, a veces por ritual, por liturgia, por miedo, muchas esferas desde la fe.
También toca un tema que es el de la Sección Femenina.
Esa es la clave. Nuestras madres o abuelas, dependiendo de la generación, estuvieron en la Sección Femenina; era una organización de la Falange que instruía a las mujeres a ser madres, esposas, sirvientas, buenas hijas. Las enseñaban a coser, a bordar, a limpiar. Era así como se instruía a la mujer. Para muchas fue una salvación, porque se iban de excursión a albergues por España, solas, con amigas.
Pero en el fondo las estaban haciendo, volviéndolas a crear según sus intereses. Fue la mujer de la generación de tu abuela, de mi madre; otra generación distinta a las actuales. La Sección Femenina las construyó y las hizo ser como querían que fueran. Para algunas fue un agobio, para otras fue divertido, pero en el fondo hicieron un tipo de mujer, y esa es la clave de la novela. Los recuerdos que pasó su protagonista en la Sección Femenina, pero que nunca, nunca, ha compartido con nadie, ni con el hijo.
Esa es la parte de la novela que rinde homenaje a las mujeres. Es este libro el de una generación de mujeres que ya desaparecen. Tú ya eres otro tipo de mujer; eres una mujer instruida y puedes decidir por ti misma. Ellas no eligieron lo que querían ser. Eran fieles servidoras, generosas y su libertad quedó eliminada.
La novela es un homenaje a ese tipo de mujer.
Lo que cuentas termina siendo la piedra angular de la obra, ¿verdad?
Básicamente. Pero por lo que digo de no poder decidir lo que quisieron ser.
Fotografía de Patandi
El libro me ayuda a hacer una reflexión que desde que lo leí me tiene un poco rumiando. ¿Te ha sido difícil escribir esta historia?
Sí, pero bueno, tienen compensación. Y eso que solo es un hijo y una madre viajando con una perra en una autocaravana. Pero la historia es un duelo, de hecho, es un duelo casi de los dos, cara a cara. Es el último viaje de la madre. La última conversación que podrán tener. Ella ya tiene Alzheimer. Se trata de averiguar si el hermano de él existe o no. El libro está lleno de muchas cuestiones y genera muchas preguntas.
Pues para acabar y en relación con lo que dices, ¿se sobrevive al adiós?
Yo diría que cuidar es empezar a despedirse. Cuando uno empieza a cuidar a un ser querido comienza a despedirse, a asumir lo más difícil. Obviamente se sobrevive al adiós. Y lo que queda es la memoria, el recuerdo. Y en este libro lo que hago es embellecer ese tiempo de cuidado; embellecerlo y ver la parte tierna, la que va a quedar en la memoria.
Porque hay un momento en la vida en el que toca coleccionar recuerdos para cuando ya no esté tu ser querido. Este libro es mucho de eso.
Es que el libro es tela (risas).
Sí, pero precisamente es un libro tierno en ese sentido, ¿no? Abriga mucho, y de hecho, te lleva a otro lugar más agradable porque a veces es muy divertido, y a veces es muy tierno.


