'Vera Fauna en Sevilla: primavera, casa llena y canciones que respiran sur'

Vera Fauna en Sevilla: primavera, casa llena y canciones que respiran sur

Noche con ganas de celebración

Vera Fauna es una banda que entiende perfectamente dónde está y qué quiere contar, y eso lo demostró en sala Pandora.

Hay noches que llegan con contexto propio. La del pasado viernes 10 en la sala Pandora tenía todos los ingredientes: Sevilla en modo primavera, la feria asomando en el calendario y Vera Fauna jugando en casa, con cartel de completo y un público con ganas de celebración.

Antes, a las 20:15, Arrecío se encargó de abrir la noche. La banda local desplegó un directo enérgico, fresco y sin complejos, moviéndose entre el punk, el pop y el rock con actitud y sentido del humor. Un arranque perfecto para calentar el ambiente y dejar claro que aquello iba a ir de menos a más.

A las 21:00, turno para Vera Fauna. Desde los primeros compases de ‘Dime dónde estamos’, el concierto encontró su sitio: sonido compacto, banda cómoda y una conexión inmediata con el público. Lo que siguió fue un recorrido sólido por su repertorio, sin bajadas de ritmo y con un equilibrio natural entre lo íntimo y lo luminoso.

Temas como ‘Un atraco’, ‘Tres primaveras’, ‘Los naranjos’ o ‘Un día más’ fueron marcando ese tono cálido, casi costumbrista, que define a la banda. En paralelo, cortes como ‘Quiebro y nada’, ‘Voy temblando’ o ‘Me destruye’ añadieron matices más emocionales, sin romper nunca la sensación de continuidad.

Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con la aparición de Kiko Veneno, figura clave de la música en la ciudad. Juntos interpretaron ‘Martes’, en un cruce generacional que encajó con naturalidad y que el público recibió como lo que era, un guiño cómplice, casi un relevo simbólico.

Vera Fauna en Sevilla: primavera, casa llena y canciones que respiran sur
Vera Fauna en Sevilla: primavera, casa llena y canciones que respiran sur

Fotografías de Isabel Alberro

La noche también dejó espacio para lo inesperado. En otro de los momentos compartidos, Vera Fauna invitó a Arrecío a que volviera al escenario para versionar ‘Aunque parezca mentira’, de Papa Levante. Una elección tan sorprendente como efectiva, que convirtió la sala en un pequeño karaoke colectivo.

El tramo final del set principal, con ‘Mi cabeza’, ‘Cómo no te veo’, ‘Los grillos’, ‘Al dolor’ y ‘Sale el sol’, terminó de consolidar esa sensación de concierto redondo, donde todo fluye sin necesidad de grandes artificios.

Tras el bis, aún quedaba gasolina. ‘Coloradas’, ‘Casa Carreras’, ‘Tu voz’ y ‘No me digas la verdad’ cerraron la noche con el público completamente dentro, sosteniendo cada canción como si fuera propia.

Lo del viernes en Pandora no fue solo un concierto. Fue una postal precisa: Sevilla, primavera, una sala llena y una banda que entiende perfectamente dónde está y qué quiere contar.

Y cuando eso pasa, todo encaja sin necesidad de explicarlo demasiado.

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