'Annia Ramírez: “Cuando has perdido tantas cosas en tu vida, lo único que te queda es tu dignidad, y mi prioridad es no perderla”'

Annia Ramírez: “Cuando has perdido tantas cosas en tu vida, lo único que te queda es tu dignidad, y mi prioridad es no perderla”

'Diario de una disidente', una obra muy personal

Diario de una disidente es una obra autoeditada por Annia Ramírez a partir de un imaginario creado desde el dolor y la incomprensión.
Diario de una disidente es Annia Ramírez, su autora; “una mujer trans, con discapacidad visual, y activista por la diversidad, la inclusión y la visibilidad de las realidades que muchas veces incomodan”. 
En esta obra autoeditada, autobiográfica, los lectores podemos adentrarnos en un imaginario creado desde el dolor, la incomprensión, la herida… Esta terapia basada en la escritura ha liberado a una persona que se ha quitado esas ataduras sociales que no le permitían crecer como persona. Escrita desde el sufrimiento, la obra es un cúmulo de sentimientos desbordados. Y como tal es la presentación de la misma, donde los relatos, la poesía, el estilo de diario, se alían para hacer un libro inusual, distinto, que aborda temas muy habituales, demasiados habituales…
En primer lugar, enhorabuena por el libro. Es curioso, que cuando empiezas a leerlo, lo primero con lo que te encuentras es con los agradecimientos; te dedicas a ti la obra… ¿Por qué?

Sí, al final yo creo que es como un libro propiamente para mí; es una dedicatoria a mí misma. Pensaba, “no puedes hacerlo”, “no lo hagas” o “en este momento de tu vida, no”. Entonces era como, “bueno, lo he hecho sola. No veo bien y me lo he currado”. Pero no es victimismo; es la realidad. Entonces, como lo he hecho sola, pues me lo merezco (risas). Vale…, realmente se lo dedico a mi madre, obviamente a la primera, pero también a todo el mundo que se ha podido sentir diferente, y también a mí.

Me llama la atención la combinación que haces en la elaboración de los textos… Vemos que conviven el diario, poemas, también pantallazos de WhatsApp. Es una mezcla de muchas cosas. ¿Cómo ha ido, cómo ha sido para ti ese proceso de escritura de ir cambiando de género, de manera de escribir? 

La verdad, si soy sincera, el libro al final nace como un proyecto que tengo desde hace mucho tiempo. Diario de una disidente es el fruto de una página de Facebook, un blog, un podcast. Nació según iba escribiendo lo que me iba encontrando. A veces me apetecía escribir un poema o una cosa muy corta o un relato muy largo, como el de Adamuz, por ejemplo, pero de alguna manera quería publicar o quería empezar a hacer algo mío.

He intentado, aunque no sé si se nota, que todo tenga un hilo conductor, que acabe un poco, que empiece por un relato que escribí, que fue el primero que publiqué por mi cambio de nombre, mi transición. Quería que tuviera  esa historia y otras cosas que he ido aprendiendo. Pero es verdad que ha sido fácil entre comillas, porque lo que más me ha costado ha sido determinar los relatos que entraban y si escribía alguno más. Pero todos se han escrito a lo largo de unos 7 años, y otros cuando ya estaba escribiendo el libro. Ha sido un poco caótico. 

Fotografía de Patandi

Cita textual:

Escribir el libro, publicarlo, me ha dado mucha fuerza

Annia Ramírez, autora de 'Diario de una disidente'
Pero dentro de esa estructura caótica, vamos a definirlo así porque tú lo estás mencionando, me llama mucho también la atención la originalidad de su creación. Y también la libertad con la que lo escribes.

Al final, si hubiese estado más encorsetada hubiese sido quizá un libro distinto. Cuando ya me replanteé escribir el libro y fui consciente de ello, porque la primera versión tiene menos páginas, que fue la que presenté a las editoriales, llegué a un punto en que dije: “esto no lo va a comprar nadie, no es un libro comercial; entonces lo voy a auto publicar, voy a hacer lo que me dé la gana y voy a publicar lo que me apetezca”.  Y entonces me tomé la libertad de escribirlo para tenerlo yo, aunque no lo comprara nadie. Pero al final estoy teniendo compradores. No le debo nada a nadie, ni a una editorial, ni  a una marca de nada. Me lo debo sólo a mí y he hecho  lo que he querido. Ya está. Por eso hay absoluta libertad, porque tuve absoluta libertad. Sí es un proceso un poco autoexigente, el de autopublicarte a ti misma, pero fue como una respuesta a mis muchas preguntas.  

¿Tienes otras cosas escritas que te permitan seguir publicando?

Sí. Las tengo; incluso una novela, que viene de uno de los relatos de los que surgió la idea; hay editoriales que se han interesado. Es verdad que es como decir, “esto sí es comercial y esto no lo es tanto”. Para Diario de una disidente he tenido que aprender a maquetar, a hacer la portada… pero ha valido la pena el esfuerzo.  Es verdad que en el libro encontramos relatos de ficción, de no ficción, de experiencias personales. 

¿Cómo te has sentido un poco al desnudarte en ese sentido? 

¿Sabes lo que pasa? Si te soy sincera, en el momento en que lo escribes, lo haces en un momento de desahogo. Yo, sobre todo, he hablado de temas crudos como la transición de género, momentos muy duros que he vivido como, uno en que fui acusada (se llama así el relato); fue muy duro. También  sobre la salud mental… son cosas duras.

Entonces, en ese momento lo escribes para desahogarte y después dices, “por qué no compartirlo”. No te voy a mentir que cuando hay gente que ha leído el libro, que me conoce, me pregunta por ese episodio… Uf, no soy consciente de que está publicado, pero es sanador; para mí lo es, y siempre escribir ha sido una terapia. Entonces pienso que alguien va a leer y va a saber que he tenido este problema,  y ya está. No me arrepiento de nada de lo que he publicado. Hubo relatos que eliminé porque dije “ya está, hay una parcela de tu intimidad que vamos a dejar ahí”. Pero me siento a gusto con lo que he publicado.

Annia Ramírez: “Cuando has perdido tantas cosas en tu vida, lo único que te queda es tu dignidad

Fotografía de Patandi

Cita textual:

No tengo miedo a decir lo que pienso y eso es súper importante

Annia Ramírez, autora de 'Diario de una disidente'
¿Es más difícil escribir desde la herida?

Mira. Estoy esperando a que mi madre tenga el libro en braille, que es un proceso muy largo. Yo he hecho el libro con mucha ilusión porque mi madre es una persona muy importante para mí, y sale mucho en él. Yo sé que hay relatos que a ella no le van a gustar o le van a doler, porque soy su hija. Entonces lo entiendo, igual que hay amigos cercanos a mí que dicen, “puf, esto es duro”; pero en el momento en que lo escribo lo hago porque ese día necesitaba contarlo.

He pasado muchas noches de insomnio escribiendo; escribes en ese momento para ti, y ya después dices qué compartes y que no. Entonces, sí, lo escribes desde la herida, pero te da un poco igual después que lo lean los demás. 

Siempre has hablado de que al final la literatura también es una herramienta, no para cambiar solo tu vida, sino la del resto de personas. Según esto, en este caso este libro puede ayudar también, ¿no? Como ese primer capítulo en el que hablas de tu pasado. Nos hablas de noches de insomnio. Entiendo que en ese proceso de insomnio es donde ha nacido este libro. 

Sí, la mayoría de los relatos han nacido así, en momentos duros. Cuando tú vives una etapa en la que como yo no puedes hablar en clase, en el cole… necesitas hacerlo contigo misma, y eso era muy aburrido. Entonces tuve que sacar todo eso desde mi interior. Y mi forma de hacerlo fue escribir. Llevo escribiendo desde los 12 años;  es mi forma de desahogarme, de decirle al mundo lo que pienso. Incluso de cuestionarme cosas, soy mucho de eso. 

A mí es verdad que algunas personas me lo han dicho, si lo de que el libro lo he escrito para cambiar mentes o para ayudar o para concienciar, sobre todo. Yo creo que no es eso.  Pero sí puede hacer que alguien que lo lea tenga más en cuenta la realidad de una persona transexual o con alguna discapacidad. Pero es verdad que tampoco lo he hecho con esa intención. No me gusta nunca verme como una referencia o por eso he contado cosas que creo que como persona me pueden embellecer. Pero también hay otras cosas que me pueden cosificar.  Pero al final he dicho que yo soy así.

Fotografía de Patandi

Estos relatos, si no me equivoco, están también en formato audio.  ¿Cómo te has decidido a que no solo sea un libro físico, sino que también se pueda escuchar?

Aquí tiene mucho que ver la discapacidad visual, para llegar a esas personas que son como yo.  Soy mucho de comprarme libros que me gustan. Si uno me gusta, aunque yo escuche el audiolibro, me lo compro. Juan Gómez Jurado, por ejemplo, todo lo que escribe me lo compro. Leyendo me canso mucho. Las personas que tenemos baja visión o discapacidad visual tendemos al audiolibro porque nos ayuda. Mi idea ha sido un poco llegar a esas personas que no me pueden leer y sí me pueden escuchar.

Después de escribir este libro, ¿qué parte de Annia sientes que se ha liberado?

A mí me ha dado mucha libertad, soy otra persona. Necesitaba publicar el libro, y aunque no sea un top, ni me dé para ganar dinero, para mí ha sido un crecimiento muy grande. A veces tengo miedo porque estoy en ese momento en el que  me da igual todo.

Lo primero es que soy yo, estoy empoderada, y me siento muy bien. No tengo miedo a decir lo que pienso y eso es súper importante. También es peligroso, pero me quedo con la parte de que creo que para mí escribir el libro, publicarlo, me ha dado mucha fuerza. 

Qué guay, perfecto. Para terminar, quería recordar una frase de Diario de una disidente: “quizás escribir sea mi única forma honesta de existir”. ¿Básicamente escribir, para ti es como tu única manera de vivir y de existir?

A través de esa frase quería hacer una reflexión sobre el sentimiento de empoderamiento que tengo ahora. Esa frase surge porque al principio yo solamente podía ser alguien a través de la escritura.

En clase era una persona comedida. Era un chico bueno, amanerado, pero un chico sin que se notara mucho que quería ser una chica; en casa tampoco. Había otros problemas. Quiero sacar mi novela, que vendrá de uno de los relatos. Quiero hacer una novela mucho más policíaca, más negra, y con ese tinte que va a tener de LGTBIQ+, con tintes sociales. Me siento más libre, tengo menos miedo. Y he empezado a ver cuáles son mis prioridades. Antes, una de mis prioridades más grandes era encajar. Creo que cuando has perdido tantas cosas en tu vida, lo único que te queda es tu dignidad y mi prioridad es no perderla. Entonces, si tengo que perder amigos, relaciones o un trabajo, habrá que perderlos, pero mi dignidad, no. Yo creo que es lo que llega. 

Perfecto, me parece la mejor reflexión para acabar, muchísimas gracias.

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