Nando López: “Entre los recuerdos de mi infancia está leer con mi madre o mi padre contándome cuentos”
El autor nos habla sobre 'Pequeña historia de la literatura española'
El escritor y divulgador cultural Nando López nos regaló hace unos meses una de las cuentas de Instagram más divertidas y educativas, @pequeñahistoriadelaliteratura. A través de memes actuales y fáciles de reconocer sobre los clásicos de nuestra literatura a todas las generaciones. Esto era la avanzadilla para lo que llegaría semanas después, su último libro, Pequeña historia de la literatura española, nueva entrega de la saga editada por Espasa. Una obra para todos los públicos y edades, y una buena herramienta para la introducción en la literatura de nuestro país.
Nos sorprendiste hace unos meses con la cuenta de Instagram, @pequeñahistoriadelaliteratura, que se ha convertido en todo un éxito con su tono cercano y divertido ¿Te imaginabas ese alcance?
La cuenta de Instagram me ha superado hasta a mí (risas). Fue una idea que se me ocurrió este verano, porque cada vez estoy más aburrido de las promos convencionales. Este libro está hecho con mucho amor por los libros, por los clásicos, con mucho humor. He intentado volcar en él algo que adoro, que es la lectura y la historia de nuestra literatura. Entonces pensé de qué manera podía comunicarlo que no fuera de la forma tradicional. Y se me ocurrió crear este perfil con memes sobre la historia de la literatura.
Honestamente, pensaba que iba a ser algo muy reducido en el tiempo y en el alcance por el tipo de textos que plantea. Pero lo que ocurre es que en dos meses, tras crearla, ya tenía 22.000 seguidores. Se ha convertido casi en un punto de encuentro de gente a la que le gusta leer. A mí cada vez me mandan más peticiones de “por favor, haz un meme de tal libro o tal historia”. Y creo que lo voy a mantener porque se ha convertido en un lugar en el que mucha gente que vamos a leer nos reímos y nos divertimos.
Es un humor que tiene ahora como vida propia, paralela a la del libro. Pero realmente nace como una manera de contar que existía el libro, y creo que refleja lo que yo me he reído escribiendo este libro. Con este libro me he reído en muchos momentos y me lo he pasado muy bien, y simplemente quería compartirlo. Nace con esa mirada, con la idea de reivindicar que los clásicos son clásicos porque hablan del ahora, que es un poco lo que cuenta esta pequeña historia en esos memes.
Fotografía de Andrea del Zapatero
Mi sueño con este libro es que sea una invitación a la lectura de los libros que hay dentro
Nando López, autor de 'Pequeña historia de la literatura española'
Leyendo Pequeña historia de la literatura española, pensaba “ojalá haber tenido un libro de texto como este, que explicara la literatura de una forma tan fácil y divertida”. Parece que sigue siendo una asignatura pendiente el cómo se explican los clásicos en nuestro sistema educativo, que en vez de animarte a leerlos, se consigue todo lo contrario. Libros como este son un ejemplo de lo importante que es cómo cuentas según qué contenido.
Sí, yo lo he contado como a mí me gustaba explicarlo cuando era profesor. Cuando daba clases contaba mucho desde el humor, porque creo que cuando tú te ríes y te lo pasas bien, aprendes mucho más. Sí que pensaba mucho en que para valorar a los clásicos, si te los plantean como algo lejano, algo difícil, algo inaccesible… al final te genera una pereza y una distancia que no te va a ayudar a acercarte a ellos. Pero si te los plantean con una mirada que te demuestre que son universales, que están hablando de cosas que te siguen pasando, ahí la cosa cambia.
Y luego destacar un rasgo de nuestra literatura, que es el punto de partida de este libro. Comienza diciendo que esta historia es un viaje en el que hay una clave, que es el humor. El humor no sólo por cómo está contado el libro, sino porque atraviesa casi todos nuestros clásicos. Ahí tenemos El Quijote, La Celestina, El Lazarillo, Luces de Bohemia, las comedias de Lope de Vega… El humor es uno de los rasgos que más definen a nuestros clásicos y a veces hablamos de El Quijote como si fuera un libro sagrado, olvidando que es una parodia.
Creo que si lo cuentas desde ahí puedes conseguir que alguien entienda por qué es genial y a la vez que se divierta con ello. Para mí era una clave que este libro fuera divertido de leer, porque si no es así, no te va a convencer de que sigas leyendo. Y es algo muy bonito que está pasando en una doble dirección. Hay muchos profes que me están diciendo que lo van a usar en clase. Pero también hay quienes conocen el libro porque los adolescentes, que son sus alumnos, conocen la cuenta de Instagram y la recomiendan. Y esa unión intergeneracional, que es un poco lo que pretende la colección de ‘pequeña historia’, nace de la voluntad de llegar a un público muy amplio. Porque el humor es algo que nos une y, sobre todo, que recorre toda nuestra literatura.
En el libro afirmas que, “la literatura es un territorio profundamente libre”.
Sí, sí. Porque hay algo maravilloso, y lo digo en el libro. No existen dos personas que lean el mismo libro. Y creo que eso es algo absolutamente indiscutible. Tú, cuando lees a partir de lo que has vivido, de tus experiencias, de tu conocimiento lector, interpretas cada libro de una manera. Pienso que esa libertad no está solo en la escritura; incluso en el libro se habla de ello, por ejemplo, con la literatura de posguerra. Cómo la censura hubo que sortearla a través del posibilismo. Pero hasta en los peores momentos, desde la creación, puedes sortear la censura.
Pero además hay otra libertad en el campo de la recepción. Yo soy libre para interpretar. Algo que reivindico mucho en esta pequeña historia es, “por favor, vamos a leer los clásicos desde nuestra libertad lectora, desde nuestra sensibilidad”. Cuando daba clase insistía mucho a mis alumnos en ello, cuando hacíamos comentarios de texto les decía que no existe una respuesta única. Un poema puede expresar muchísimas cosas. Cuando hablamos de la poesía lorquiana, los símbolos en Lorca son símbolos polisémicos y esa polisemia también es parte de la libertad.
Fotografía de Andrea del Zapatero
No tiene sentido hablar de literatura sin leer
Nando López, autor de 'Pequeña historia de la literatura española'
En Pequeña historia de la literatura española haces un repaso cronológico por autores, periodos y estilos. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación y estructuración del contenido que querías contar?
La verdad es que el proceso ha sido sencillo; es decir, ha sido más fácil la documentación que la escritura. Soy doctor en Filología, y he sido profesor de literatura durante 10 años, y me dedico mucho también a la divulgación. Entonces, las fuentes, la parte documental, ya las tenía. Lo difícil era condensar en pocas páginas tantos siglos, y luego conseguir un equilibrio.
Para mí era fundamental no perder el rigor. Este es un libro en el que el rigor ha sido uno de los criterios máximos de la escritura. El cuidar que los datos y la información sea veraz, correcta, completa y todo lo exhaustiva posible. Conciliar ese rigor con el humor, y la amenidad era muy complicado. Otro elemento que para mí era muy importante es que no puedes explicar la literatura sin leer. No tiene sentido hablar de literatura sin leer. Es como hablar de vinos sin beberlos o como hablar de comida sin comerla. No entiendo la literatura sin lectura. Entonces, quería que este libro tuviera muchos textos literarios. Está lleno de fragmentos, además maquetados como un cómic, pero todas las páginas, prácticamente todas, tienen textos que para mí son, en términos contemporáneos, como tráilers de esos libros, como una invitación a la lectura. Mi sueño con este libro y mi ideal de lo que pase con él es que sea una invitación a la lectura de los libros que hay dentro.
Y que tú digas “ay, pues yo no me he fijado en esto, voy a echarle un vistazo a este autor o a esta autora”. Entonces la complicación era cómo condensar todo eso y contarlo de una manera amena en unas páginas que no fueran excesivas. Han sido muchos meses de trabajo. Es verdad que ha sido un libro muy laborioso, pero estoy encantado de haberlo hecho.
Dedicas el libro a tus padres, quienes fomentaron tu amor por los libros. Esto me hace pensar en lo importante que es esa influencia en nuestra infancia para apasionarnos por la lectura.
Claro. Quería dedicárselo a mis padres porque ellos son la base de mi amor por los libros. He tenido la suerte de tener una familia donde los libros siempre han sido una parte esencial y donde me han educado en el amor a ellos. Entre los recuerdos de mi infancia está leer con mi madre o mi padre contándome cuentos. Cada uno, mi madre era más de leerlos, y mi padre de contarlos. En esas memorias felices de la infancia está el recuerdo de la literatura como parte de la relación con mis padres.
Esa dedicatoria me parece muy coherente porque es un libro para cualquier edad. Es más, en librerías me consta que está en la sección infantil, en libro ilustrado, en no ficción… Es difícil de clasificar porque realmente está pensado para cualquier edad y me encantaría, de verdad, que se leyera en familia. Ojalá este libro sirviera para que gente adulta lo leyera con sus hijos, con sus hijas, para que los profes se lo recomienden a sus alumnos. Creo mucho en la literatura como manera de romper la fractura generacional. Me encantaría que eso pasara; por eso la dedicatoria a mis padres, porque ellos me inculcaron ese amor por los libros y ojalá esto ayude a que muchos padres logren eso con sus hijas y con sus hijos.


