Dos horas intensas, cargadas de emociones, con un público entregado, pero, lógicamente, exigente, que acude a una cita musical con ganas de pasarlo bien y recibir de su admirado y aplaudido cantante lo mejor que pueda dar sobre el escenario. Eso fue lo que ocurrió en la noche sevillana del 18 de junio en la Plaza de España, dentro del programa de conciertos del Icónica Santalucía Sevilla Fest. Raphael se presentó ante sus admiradores como lo hace siempre. Con una enorme profesionalidad y una pasión por su trabajo que desborda límites. No hay nada que pare al cantante de Linares, quien a sus 83 años, y superando graves problemas de salud, volvió a ofrecer un espectáculo enorme. Raphael es un artista que traspasa las fronteras, las geográficas y las generacionales. Y por eso, ante la estatua de Aníbal González, ofreció un espectáculo que no defraudó.
Y es que su voz sigue al nivel de los grandes elegidos, de esos artistas que alcanzan la condición de la eternidad. Con su espectáculo Raphaelísimo regresó a Sevilla (¿cuántas veces ha actuado en la capital andaluza?) y con su icónica puesta en escena (lógicamente algo afectada por su salud), su portentosa voz y con ese negro riguroso que le acompaña desde hace décadas, volvió a conquistar al público.
Raphael ofreció un repertorio en el que el ayer de sus grandes clásicos se unió con otros temas que nos llevaron a las calles de París y nos acercaron a la mítica figura de otra grande como fue Édith Piaf. Empezó fuerte, a lo grande, con ‘La Noche´ y `Yo Sigo Siendo Aquel´. Y, efectivamente, demostró que sigue siendo aquel que en los 60 ganara el Festival de Benidorm, destacara en el Festival de Eurovisión, y despuntara con canciones como ‘Hablemos Del Amor’ o ‘Yo Soy Aquel’.
Fotografías de Patandi
‘Digan Lo Que digan’, ‘Cierro Mis Ojos’, ‘Mi Gran Noche’, ‘Amo’, ‘Si No Estuvieras Tú’, ‘Tema De Amor’, ‘Los Hombres También Lloran’, ‘Somos’, fueron desgranando una lista de temas que nos llevaron a himnos de la música internacional, como ‘Padam, Padam’, ‘La Vie En Rose’ o ‘Hymne A L’amor’.
El público coreó su nombre en varias ocasiones tras estas interpretaciones. Raphael se sentía a gusto, cómodo, sonriente… Aún no había hablado, solo cantó, o ¡cómo lo hizo! ‘Malena’ ‘Estuve Enamorado’, ‘Amor Mío’, ‘Cuando Tú No Estás’, ‘Que Nadie Sepa Mi Sufrir’, ‘Llorona’, ‘En Carne Viva’, fueron desplegando un repertorio de canciones con el que el público se identificaba y regresaba a ese ayer en el que disfrutó con su cantante preferido de la misma manera que lo estaba haciendo en la noche sevillana de junio.
‘Estar Enamorado’, ‘Ámame’, ‘Se Nos Rompió El Amor’, ‘Qué Sabe Nadie’ fueron la antesala de la mítica ‘Yo Soy Aquel’, con la que quienes ya tenemos nuestra cabeza con la nieve propia de la edad regresamos a nuestra infancia. No tan clásica, pero igualmente de una gran aceptación fue ‘Escándalo’, interpretada cuando el reloj caminaba hacia las 12 de la noche y nos indicaba que este reencuentro con Raphael llegaba al final. Y, obviamente, este no pudo tener mejor broche que con ‘Como Yo Te Amo’.
“Señoras, señores. ¡Les amo tanto, tanto!”, fueron las pocas palabras que pronunció, dando a continuación las “gracias”. Unas gracias que son recíprocas.
