'Pregúntame y responderé… mi vida es Sidonie'

Sidonie siempre es esa banda que está junto a nosotros. ¿Cuántas veces hemos visto a Marc Ros desnudándose encima de un escenario, a Axel Pi subiéndose a los andamios de cualquier festival o a Jess Senra demostrándonos que no sólo Marc tiene el don de cantar? Sidonie siempre está, incluso cuando no lo buscas: en tu aleatorio, en tu estantería o entre tus vinilos. Y también estuvo la pasada noche del viernes en Sevilla.

Pregúntame y responderé… mi vida es Sidonie
Fotografía de Patricia del Zapatero

Con una puntualidad británica, Sidonie saltó a las tablas de Sevilla Alive para hacer disfrutar a su público en todo momento. La primera vez que actuó en la ciudad hispalense fue allá por el comienzo del siglo, y como bien remarcó su vocalista durante el concierto, “Sidonie ama a Sevilla”. Y han sido numerosas las veces que se ha encontrado con su público. Esta vez no fue menos. Venía presentando su último trabajo, El regreso de Abba, con el que aún no había tenido la oportunidad de girar debido a la pandemia (recordemos que el libro que inspiró este disco se publicó durante el confinamiento).

En cuanto a forma y contenido, fue un show como otro cualquiera: sonaron los temas más reconocibles de los catalanes, como ‘Costa Azul’, ‘No sé dibujar un perro’, ‘Fascinados’, ‘Maravilloso’ o ‘Un día de mierda’, a los que se unieron algunos de los hits de este nuevo trabajo que se han abierto hueco en el setlist, como ‘Me llamo Abba’, ‘Mi vida es la música’, Nirvana Internacional’ o ‘Verano del amor’. ‘El incendio’, ‘Carreteras Infinitas’ y ‘Estáis Aquí’ fueron el trío musical elegido para cerrar el concierto. 

Pregúntame y responderé… mi vida es Sidonie
Fotografía de Patricia del Zapatero

En cuanto a esencia de un concierto, esta nueva normalidad nos está dando una nueva forma de vivir y sentir la música. Las restricciones están provocando que los asistentes no puedan bailar o levantarse de la silla. Las mascarillas son las protagonistas, aunque se pierdan algunas veces, y la voz y los brazos son las herramientas más utilizadas para expresar el entusiasmo a la banda. Por ello, estamos descubriendo nuevas formas de conectar con los artistas. Ahora nos “obligan” a escuchar la música y no nos perdemos en los artificios de bailar y saltar. En bandas como Sidonie cuesta parar este instinto, pero gracias a todo esto comprobamos que por algo es la mejor banda del mundo. Cabe destacar también que el trío barcelonés va muy bien acompañado en los directos junto a Ramiro Nieto en la percusión, Edu Martínez a los teclados y Víctor Valiente con la guitarra.

Fotografía de portada de Patricia del Zapatero.

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